Desde aquí
Desde aquí es un empeño personal que nace de la necesidad de escribir sobre aquellos temas que me rondan la cabeza cada día, pero que no encuentran un espacio en los medios oficiales cubanos
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Sexto
Publicado el 1 01MET Julio 01MET 2009 10 comentariosUn nuevo grafiti se hace presente en las paredes habaneras. En grandes letras cursivas su autor escribe la palabra Sexto, a veces remata la escritura con una estrella, otras acompaña el texto con la imagen de un rostro. Me hace recordar al pionero del grafiti cubano “Chori” que casi no dejó un muro en La Habana sin su rúbrica hecha con tiza blanca, allá por los años 60 y me cuentan que desde antes ya lo hacía.
¿Será un nombre propio, o quizás la denominación de un grupo de hip hop que mi profunda incultura musical no alcanza a conocer?
Un jubilado al que saludo de vez en cuando en la cola del periódico, me preguntó si ese cartel podría ser alguna propaganda sobre el sexto Congreso del Partido Comunista, al estilo de aquella campaña inventada por Robertico Robaina en los años que era primer secretario de la UJC. ¿Se acuerdan? 31 y Palante y aquello de Pa lo que sea, comandante, pa lo que sea. Pero no parece que Julio Martínez, el más desabrido dirigente juvenil que recuerde la historia de Cuba, sea el que haya tenido la iniciativa.
¿Quién sabe? A lo mejor se trata del sexto hijo de un matrimonio, o de un desmovilizado del servicio militar que celebra su baja rememorando el número que tenía en su unidad o un maníaco sexual con mala ortografía, incluso no hay que descartar la hipótesis de mi amigo jubilado y se trata de un militante comunista que de esta forma le está recordando a los dirigentes de su partido que ya tienen que acabar de celebrar el dichoso congreso.
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Cine para ciegos
Publicado el 29 29MET Junio 29MET 2009 10 comentariosEl video donde se muestran los motivos que llevaron a la destitución de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque se ha exhibido de forma restringida. Se dice que hay dos versiones, una más larga y detallada que solo han visto los altos dirigentes y otra sintetizada que ha sido expuesta a la oficialidad militar y miembros del Partido. Según han contado algunos, la cinta del video (o quizás el disco) solo se manipula por personas de confianza y para entrar a la sala de proyección hay que dejar afuera teléfonos, cámaras, grabadoras y bolsos. La prueba de que se han tomado medidas extremas es que no se ha filtrado ni una sola escena.
No obstante, la memoria biológica de algunos espectadores ha logrado retener los detalles más atractivos y, gracias a algunas indiscreciones, éstos han sido del conocimiento de quienes no tenemos permiso para enterarnos de la verdad, o al menos, de una parte de la verdad. Las narraciones orales han sido transcritas y colocadas en Internet.
Todo eso me recuerda una experiencia en la que participé hace dos años, cuando fui invitado por un amigo a una sesión de cine para ciegos. En una pequeña sala de video donde se encontraba una veintena de invidentes, se proyectaba la película Gandhi doblada al español. Una mujer de voz clara y de envidiable dicción describía rostros y paisajes y narraba las acciones. En un momento, cerré los ojos y ya no quise abrirlos más hasta el final del filme, a pesar de que en más de una ocasión sospeché que estaba pasando otra cosa en la pantalla.
La adaptación contada del famoso video de Lage y Pérez Roque es una victoria contra la censura y un capítulo imprescindible para los estudiosos de las técnicas de información. No dudo que en esta época del posmodernismo surja de esa costumbre un nuevo género literario: versiones apócrifas sobre filmaciones trucadas de hechos que nunca existieron.
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Un sayo incómodo
Publicado el 15 15MET Junio 15MET 2009 62 comentariosLos cubanos hemos leído con optimismo el discurso de Barack Obama en el Cairo donde se fija más que la posición, la nueva filosofía estadounidense en política internacional.
La tendencia a no estar prisionero del pasado y a fijarse más en lo que nos une que en lo que nos separa, con el objetivo de encontrar un espacio común donde vivir en paz y colaborar, parece ser el centro de gravedad de dicha filosofía.
El presidente norteamericano iluminó con este constructivo modo de pensar conflictos de punzante actualidad especialmente relacionados con diferencias religiosas o étnicas.
En el tema de la democracia Obama dijo “ninguna nación puede ni debe imponer un sistema de gobierno a una nación” y a continuación detalló los ingredientes básicos de lo que debe ser un gobierno democrático. “Acogeremos a todos los gobiernos electos y pacíficos, siempre que gobiernen respetando a toda su gente”, pero no fue explícito en cómo actuaría su país con aquellos gobiernos que no acoja.
Evidentemente (y como debe ser) Obama traza una política internacional acorde a los intereses de su país, entendiendo que entre esos intereses predomina la existencia de una paz a nivel mundial. Lejos quedaron las preocupaciones que se derivaban de la existencia de un grupo de naciones agrupadas bajo el signo de la ideología marxista leninista. El campo socialista, el Pacto de Varsovia ya no existen y el conflicto entre el sistema capitalista y el sistema comunista, que tantas veces se mostraba como la más antagónica contradicción de todos los tiempos y que solo podía solucionarse con la desaparición de uno de los contendientes, ha dejado de ser una preocupación de primer orden para los Estados Unidos.
El caso de Cuba queda como un remanente de la guerra fría. Aunque aquí ya nadie usa el viejo lenguaje de la dictadura del proletariado, aunque en su discurso por el 50 aniversario de la Revolución Cubana Raúl Castro omitió toda alusión a la ideología marxista y ni siquiera recordó que se pensaba construir el socialismo, lo cierto es que no se ha hecho una pública renuncia a aquellos postulados que confluían en el anhelado propósito de barrer el capitalismo de la faz de la tierra.
El terreno común que pudiera interesarle al gobierno de Cuba compartir con Estados Unidos se reduce a los problemas migratorios, la lucha contra el tráfico de drogas y la colaboración en caso de desastres naturales. El reciente desplante que hizo el gobierno cubano ante la posibilidad de entrar en la OEA demuestra cuán lejos estamos de una integración regional.
Quizás por eso no podremos ponernos el sayo que se exhibió en las pasarelas del Cairo. Porque para el gobierno cubano, que sigue midiendo su relación con el vecino del norte por las diferencias, el ciclo de suspicacia y discordia no muestra indicios de que vaya a terminar, como tampoco hay una sola señal de que se quiera pasar la página de una historia, cuya principal fuente de gloria está en los capítulos de la confrontación. Estamos presos del pasado porque solo eso legitima la permanencia en el poder de nuestros gobernantes.
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La mala leche
Publicado el 14 14MET Junio 14MET 2009 19 comentariosHace casi una semana la Asociación Pro Libertad de Prensa, dirigida por Juan González Febles, hizo público un texto bajo el título “Los que nadie premia” que deseo comentar a continuación:
Dice en su primer párrafo: “Desde la última ola represiva en 2003, han presentado sus credenciales dos novedosas formas de respuesta a la dictadura militar totalitaria cubana. Hemos visto llegar a las Damas de Blanco y a los blogeros”
Permítaseme algunas precisiones: Hay que saber elegir las metáforas. Ni las Damas de Blanco ni los bloggers han tenido que cumplir el requisito protocolar de “presentar credenciales” ante nadie, ni son “novedosas formas” que tengan como designio responder a la dictadura. Las Damas de Blanco se definen a sí mismas como una agrupación heterogénea y no política, centrada en el propósito de conseguir la libertad de sus familiares presos; en tanto que los bloggers son ciudadanos independientes, empeñados cada uno en expresar sus ideas y opiniones en un espectro demasiado ancho como para que alguien pueda reducirlo a una mera “novedosa forma de respuesta a la dictadura”. Por otra parte me parece desacertada la elección del verbo llegar que implica el significado que viene de otro lugar.
En el segundo párrafo se califica a estas dos expresiones de la sociedad civil cubana como “estilos” que “han visto recompensados sus esfuerzos con gratificantes reconocimientos internacionales”
Creo ocioso señalar que lo único que pudiera recompensar lo que hacen las Damas de Blanco sería la libertad de sus familiares en prisión. Lo mucho o lo poco que hayan recibido y que aplaudiría que recibieran en el futuro, nunca podrá ser considerado como una recompensa o pago, sino como una ayuda para alcanzar sus objetivos. Por otra parte los premios justamente ganados por Yoani Sánchez, aunque honran indirectamente a todos los bloggers, han sido premios individuales y no a un supuesto “movimiento” cuya característica más compartida es que cada uno se mueve al ritmo, la velocidad y la dirección que cada cual elige, donde no existen ni posiciones comunes, ni jerarquías, ni líderes.
En el tercer párrafo, en el mejor estilo de la prensa oficialista, se habla de “Los artífices de ambas promociones” como si los premios obtenidos hubieran sido fruto de una fabricación artificiosa y no la equilibrada decisión de jurados independientes, que tuvieron que elegir entre numerosos candidatos.
Cuando menos lo espera el lector, el comunicado de la Asociación Pro Libertad de Prensa nos hace saber que hoy CubaNet no tiene fondos y que desde hace dos meses los periodistas independientes, que no reciben nada de otras fuentes, pasan hambre.
Tengo la impresión de que el autor de este texto ha visto demasiadas mesas redondas y cree a pie juntillas las reflexiones de algunos jubilados donde se nos pretende convencer de que el Parlamento Europeo es un títere del imperialismo y el grupo Prisa una dependencia de la CIA. Si CubaNet (a la que no quito ningún mérito) no tiene fondos es porque la agencia norteamericana que la financia decidió retirar o disminuir (no estoy al tanto de esos detalles administrativos) la financiación que la mantenía. En la mente confusa del redactor hay un gran amo que fomenta premios y financia agencias de prensa y ese amo comete ahora la injusticia de recompensar a algunos y olvidarse de otros. Si no es así como piensa ¿a qué viene la comparación?
Conozco a muchos periodistas independientes, yo mismo lo soy desde 1989, (seis años antes del primer despacho desde Cuba a que se refiere el editorialista) cuando empecé a publicar mis textos en revistas y periódicos extranjeros como free lance, muchas veces sin recibir dinero por ello, y sobre la base de ese conocimiento, puedo afirmar que son muchos los que no dependen de CubaNet y muchos más los que serían incapaces de hacer esta mezquina comparación entre los que son premiados y los que nadie premia. Conozco también a los galardonados y puedo asegurar que a ninguno de ellos se les ocurriría publicar un texto para marcar la distinción entre los que ganan premios y los que nunca los ganan.
En los tres últimos párrafos de la declaración, emitida como editorial, ya la influencia parece venir de los Expedientes X, sobre todo cuando se habla de “cierto sector de una clase política inamovible asentada en Cuba y poderosos intereses externos que la mantienen” que se han propuesto de conjunto eliminar a los periodistas independientes. Obviamente no está hablando de los gobernantes sino de opositores que “se desgastan en planes ideales que cambian o rotan de forma circular”, habla de una clase política que “recibe recursos y propone planes, proyectos, agendas y congresos que nunca llegan a ninguna parte” mientras que “la prensa independiente de Cuba, trabaja, sueña y lucha por una Cuba libre”
Si los periodistas independientes cubanos no encuentran forma de ganar el sustento ejerciendo la profesión, es porque en Cuba los medios de difusión son un monopolio del Partido Comunista y no porque haya una conspiración entre opositores para eliminarlos con el silencioso contubernio de Damas de Blanco y bloggers a quienes se les entregan premios para que no hablen del asunto.
¡Yo también estoy deseoso de escribir una nueva versión de “A pie y descalzo”! ¡Yo también estoy insatisfecho con lo alcanzado por los partidos de la oposición y las disimiles agrupaciones de la sociedad civil! Pero la amargura que dejan las frustraciones no se sanan buscando culpables donde no los hay y mucho menos echándole la culpa al que no la tiene.
Se necesita una elevada dosis de buena voluntad para creer que no hay simple mala leche en esta declaración. Si alguien me puede hacer el favor, que me envíe un poco (de la buena voluntad, no de la mala leche), pues la mía se me acabó.
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La traición ciudadana
Publicado el 8 08MET Junio 08MET 2009 27 comentariosCada vez con más frecuencia, los cubanos elegimos para autodefinirnos ese sustantivo que durante tanto tiempo arrastró una carga peyorativa: ciudadano.
Ya en 1973, en el filme El hombre de Maisinicú, del cineasta Manuel Pérez, escuchamos a Sergio Corrieri responder ofendido a un agente del orden: “ciudadano no, sino compañero”, pues el término se tomaba como una ofensa por todos aquellos que se negaban a aceptar el distanciamiento que implicaba. En un país donde “todos estamos dispuestos a morir por la misma causa”, en una nación en la que “todos somos uno en esta hora de peligro”, la autoridad llama ciudadano al presunto criminal y “compañero” al que ayuda a su captura. Pero una cosa bien distinta es tomar distancia desde el poder -cuando el policía llama ciudadano a la persona que requiere- y otra hacerlo desde la ciudadanía si una persona se auto titula de esa forma para reclamar sus derechos. Entre hermanos, entre compañeros, entre los miembros de una pareja donde reina la indivisibilidad, es casi de mal gusto estar hablando de derechos. Sólo siendo conscientes de la separación se puede reclamarlos sin sentirse culpable.
En medio de la perenne provisionalidad en la que hemos vivido siempre, se ha apelado a “este minuto histórico que vive nuestra patria” para exhortar al olvido momentáneo de los derechos y a prestarle más atención al cumplimiento cabal de los deberes. Esta incitación solo cabe entre camaradas juramentados en una causa, entre dirigentes y dirigidos, pero resulta, al menos inapropiada, en la relación entre gobernantes y ciudadanos. Sobre todo si los gobernantes están obligados a rendir cuentas de su gestión y los ciudadanos tienen la potestad de cambiar a sus gobernantes cuando éstos no cumplen.
Obviamente existe una enorme diferencia entre declararse ciudadano y exponerse como opositor. Pero para los fundamentalistas –con su estrecha concepción- esta toma de distancia, esta desvinculación del “nosotros” en la que tomamos conciencia de nuestra identidad ciudadana para reclamarle algo a ese poder a quien colocamos en la tercera persona es, en fin de cuentas, un acto de traición.
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Una nación difícil de gobernar
Publicado el 2 02MET Junio 02MET 2009 103 comentariosMuchas veces me preguntan cuál es la Cuba que me imagino en el futuro. Casi sin pestañear, respondo: “Sueño con una nación difícil de gobernar”. Un país con un parlamento plural en el que cada párrafo de cada ley cueste horas de discusión y cabildeo, con muchas tendencias, con disímiles opiniones. En una nación así no se producirían votaciones unánimes ni habría líderes carismáticos arrastrando con su verbo de fáciles metáforas a seguidores incondicionales. No habría aplausos prolongados ni grandes ovaciones, pero probablemente ocurrirán rechiflas de desaprobación y abucheos de descontento.
El aprendizaje ciudadano para vivir en una nación como la que imagino probablemente será autodidacta, pues tengo la impresión de que no hay suficiente bibliografía didáctica para eso. Tenemos que aprender desde ahora las reglas del futuro.
Lo menos que se le puede pedir a una asamblea democrática es que no se pase a la etapa de la votación o aceptación consensuada de una propuesta hasta que no se hayan escuchado las diferentes ideas. Cada demanda, cada conquista tiene que ser elaborada y discutida antes de ser propuesta. Mientras más grupos, subgrupos y personas participen, mejor.
Aspirar a la unidad es una aberración, lo mismo desde el poder que desde la oposición. Hay quienes pretenden que la unidad se forje en torno a ellos, la unidad en torno a lo primero que se les ocurre, sin ponerse a pensar si eso es lo que realmente quieren todos.
Cuba está enferma y la solución a sus males no aparecerá hasta que todos los cubanos, los de dentro y los de afuera, tengan la oportunidad de discutir serenamente las tantas opciones, las muchas prioridades que se presentan. En lo personal, tengo mi propia receta que se resume en cuatro palabras: “Despenalizar la discrepancia política” ¿quién no la tiene? Pero no me atrevería a lanzar un programa, ni a señalar prioridades a un plesbicito, ni invitaría a que un coro de adeptos se sumara a mi propuesta.
Estoy completamente seguro que es necesario liberar a todos los presos políticos, pero me atrevería a asegurar que una demanda de esa naturaleza perdería en una competencia con la de poner por la libre el pan o rebajar el precio de los huevos. Daría años de mi vida por que se implantara la libertad de expresión, pero comprendo que son más los que quieren la libertad de viajar.
No me estoy poniendo burocrático ni creo que el formalismo debe detener las iniciativas espontáneas de los ciudadanos, pero no se deben quemar oportunidades. Cuando hagamos una convocatoria para reclamarle algo al gobierno, ya sea el precio de la guagua o la renuncia en pleno, consultemos primero, escuchemos a todos, redactemos de conjunto y luego tendremos derecho a decir: Nosotros queremos esto o aquello o lo otro.
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Ni me sumo ni divido.
Publicado el 1 01MET Junio 01MET 2009 89 comentariosUn anuncio a una “acción común”, supuestamente “convocada por varios blogs y webs cubanos”, pide que este lunes abramos nuestras páginas con un texto en el que se llama al gobierno cubano y al mundo a liberar presos políticos, levantar restricciones migratorias y abolir las prohibiciones de acceso a Internet.
No me sumo a esta iniciativa porque ninguno de los bloggers cubanos que conozco dentro de la isla (y conozco a casi todos) estaba enterado de la convocatoria, por lo que sospecho que alguien, sin negar las buenas intenciones, ha secuestrado el derecho de usar una posición común sin ni siquiera consultar antes si había o no consenso para ello.
No me sumo a esta iniciativa porque para hacer un llamamiento de esta envergadura se debe tener en cuenta que la lista de demandas a hacer es larga, y seleccionar tres es, de alguna manera, restarle importancia a las ausentes. Igualmente ocurre con la forma en que se ponen en orden dentro de la lista.
No me sumo a esta iniciativa porque sienta un precedente que rompe con una de mis normas personales que se reduce a un principio, si se quiere egoísta: no me gusta que me dicten lo que tengo que escribir.
No obstante, no seré el agua en el vino ni la mosca en el vaso de leche y les cuento a mis poquísimos y respetables lectores que unos bloggers ahí quieren que este lunes la gente se entere de esto:
LLAMAMIENTO AL GOBIERNO CUBANO Y AL MUNDO
Pedimos a todas las personas e instituciones defensoras de los derechos civiles en el mundo que contribuyan, y llamamos al gobierno cubano a:
-Liberar a los presos políticos en Cuba.
-Levantar las prohibiciones que impiden a los cubanos entrar y salir de su país.
-Levantar las prohibiciones de acceso a Internet para los cubanos.–
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Como diría Engels
Publicado el 26 26MET Mayo 26MET 2009 17 comentariosAunque no me atrevo a asegurar que la idea sea original de Federico Engels, fue estudiando su obra con quien aprendí que “el derecho tiene una base material”. Recuerdo a algún profesor de marxismo, de los años setenta, que ponía el ejemplo de que en un país sin escuelas no podría consagrarse el derecho a la educación, con independencia de la voluntad política de sus gobernantes.
Rumiando el concepto, introduje en la masticación la evolución que está teniendo en Cuba el derecho a la libre expresión. Hay dos verdades muy difíciles de negar: la primera, que en esta primera década del siglo XXI los cubanos están ejerciendo el derecho a expresarse con una intensidad y extensión inédita en los cuarenta años anteriores. La segunda verdad es que estos avances no concuerdan con la voluntad política de los gobernantes. ¿Qué ha pasado entonces?
Lo que parece explicarlo todo es que la base material para ejercer este derecho se ha desarrollado a una velocidad vertiginosa. La existencia de una tecnología que democratiza la expresión, el consumo y la difusión de ideas permite hoy que un ciudadano cubano no tenga que esperar a que se le abran las puertas de los estudios de radio o televisión, ni que le permitan ocupar un espacio en las páginas de revistas y periódicos para emitir y hacer llegar a medio mundo informaciones u opiniones, aun cuando éstas no coincidan con los estrechos criterios informativos o el espectro ideológico del Partido Comunista.
Cámaras digitales, grabadoras, computadoras, memory flash, CDs, reproductores de DVD, aunque obviamente no están al alcance de todos los que quieren obtenerlos, se han abaratado y entran al país de manos amigas en un flujo cada vez mayor. Internet, esta herramienta casi desconocida en Cuba hace 10 años, hoy extiende su uso entre nosotros a pesar de los precios inaccesibles y de la imposibilidad que sufren las personas comunes de contratar un servicio a domicilio.
Curioso caso -diría Federico- éste de Cuba, en que la base material de un derecho se anticipa a la voluntad gubernamental de proclamarlo.
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Hasta aquí Remedios
Publicado el 2 02MET Mayo 02MET 2009 66 comentariosEncontré esta imagen a la salida de Remedios, es una simple señal de transito que indica que allí está el límite del pueblo, acompañado de otra que marca la velocidad permitida. Le he estado dando muchas vueltas al texto que la acompañe, pero no vale la pena, confío en la inteligencia y la fantasía de los lectores.
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Primero de mayo
Publicado el 28 28MET Abril 28MET 2009 44 comentariosComo año tras año, en este 2009 las más importantes plazas públicas del país serán el tradicional escenario de la celebración del primero de mayo. En un país donde a nadie le alcanza el salario para vivir, no habrá un solo cartel pidiendo aumentos de sueldo. Aquí donde es ilegal fundar sindicatos independientes, nadie reclamará la más universal conquista de los trabajadores: asociarse para reclamar sus derechos. Cientos de miles de hombres y mujeres desfilarán disciplinadamente en bloques, previamente organizados, para enarbolar las pancartas que les entregaran en el punto de encuentro.
A través de los altavoces, algún locutor profesional estará leyendo las consignas orientadas. Probablemente apunte en un momento que “una vez más los trabajadores cubanos ratifican, con su presencia en la plaza, su inquebrantable adhesión a la revolución, al partido, a Fidel y a Raúl”. Nada de lo que se diga a través de esos micrófonos será espontaneo o improvisado. Todo ha sido meticulosamente planificado en las oficinas del Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR) del Comité Central del Partido. Quizás por eso habrá que prestar especial atención a las alusiones antimperialistas, pues éstas serán un magnífico termómetro para medir la reacción oficial ante las ofertas de distensión hechas por la nueva administración norteamericana.
A las 9 de la noche de ese propio primero de mayo se ha convocado un “cacerolazo” para reclamar la eliminación de las restricciones migratorias impuestas por el gobierno cubano a sus ciudadanos, especialmente la eliminación del humillante permiso de salida y el requisito de una carta de invitación para viajar fuera de la isla. Personalmente, creo que el cacerolazo será un fracaso debido a la dosis de valor personal que se necesita para hacer ruido con una olla. Los tres o cuatro sonidos que se escuchen no podrán competir en unidad, disciplina y organización con el desfile de la mañana.











