sin EVAsión

un blog con antifaz provisional, pero con voluntad permanente

Un monumento a la insolencia

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Durante muchos días he estado inmersa en actividades que me han impedido ocuparme de mi pobre bitácora. He extrañado estos furtivos encuentros con los lectores, aunque siempre he tratado de mantenerme informada de lo que sucede y, por supuesto, he continuado participando en nuestro querido Itinerario Blogger. El exceso de trabajo tampoco me ha impedido hojear (u “ojear”) el Granma, tratando como siempre de arrancar alguna noticia de sus crípticos y magros artículos. Fue así que el 7 de febrero me abofeteó un gran cintillo de la página 4 que decía en letras rojas: “A propósito de la declaración de Birán como Monumento Nacional”.

Los lectores extranjeros y algunos cubanos jóvenes pudieran no saber qué quiere decir ese vocablo aborigen, “Birán”, pero –con independencia de su etimología aruaca- para los nativos de la Isla está claro que se trata del nombre de la localidad donde naciera el excelso F. Castro. Y aunque a nadie debería extrañar que en un país donde el culto a la personalidad del Líder emula con el que se practica en Corea del Norte con los tristemente célebres “Kim”, la verdad es que el texto abunda en detalles que rayan en el cinismo. Allí se lee claramente que el señor Ángel Castro –un gallego analfabeto y pobre, responsable genético de la casta brahmánica insular- creó en Birán “un verdadero feudo” consistente en un batey “de 27 instalaciones” (billar y valla de gallos incluidos)  y 10 mil hectáreas de tierra que producían caña de azúcar, madera, naranjas y frutos menores. El astuto gallego, “generoso y solidario con sus vasallos”, en menos de 30 años, “fue capaz de convertirse en gran hacendado y terrateniente” y también fue capaz “no solo de sobrevivir sino de prosperar” a pesar del “cerco implacable de las geófagas compañías norteamericanas United Fruit y la Cuban American Sugar” (todo un exitoso luchador contra el protobloqueo norteamericano), además de “fundar una de las comunidades rurales más extraordinarias y singulares de todo el territorio de la República neocolonial”.

Pero lo verdaderamente notorio es que la casa original de los Castro, con sus 513 metros de cubierta, que se quemara accidentalmente hasta sus cimientos en 1954, fue nuevamente levantada en los años 70 tal como se le puede ver hoy y siguiendo los planos originales, por iniciativa de Celia Sánchez, sobre 76 pilotes de madera de caguairán, con sus primorosas paredes, también de madera machihembrada y sus tejas enteritas, sótano y altillo. En el batey se conservan igualmente “la acogedora casa” de la abuela materna y la casa de dos plantas de la hermana mayor de los Castro Ruz, entre otras instalaciones.

En un país donde una de las más acuciantes necesidades es la vivienda, donde el número de familias sin hogar propio se cuentan por centenares de miles, la soberbia de los gobernantes se arroga el lujo (que no el derecho) de sostener con recursos del Estado todo un poblado-museo, “atendido y manejado por un eficiente equipo de trabajo subordinado a las Oficinas de Historia del Consejo de Estado”, especialistas y otros empleados que cobran sus salarios solo por mantener limpias y a salvo las reliquias familiares y la fatuidad de los dueños del poder y con ellas el mito de la génesis de la revolución. Más que soberbia, es una verdadera desfachatez. No puedo menos que recordar, por contraste, la modesta casita de la calle de Paula, en La Habana Vieja, donde en 1853 nació el mejor de todos los cubanos, y que fuera restaurada y mantenida a través de suscripciones y colectas públicas durante el período que los demagogos de hoy llaman despectivamente “seudorrepública”. Mirando la humilde casa natal del Apóstol, su sencillo porte y sus reducidos espacios, comprendemos también por contraste que la grandeza del alma no dimana de la vanidad personal, ni mucho menos de la astucia o ambición de los progenitores.

Ilustración: “El camino del pasado”, obra del pintor cubano Arturo Montoto.

12 Comentarios

  hialeah escrito @ Febrero 17th, 2009 at 22:55

EXCELENTE DESCRIPCION

  gaviotazalas escrito @ Febrero 17th, 2009 at 23:13

gracias por la explicación, la verdad no sabia la historia del Birán y sus bastardos…. saludos

  Ana escrito @ Febrero 18th, 2009 at 02:36

Le aseguro Miriam, que el tal Monumento quedará en el olvido pronto. Nadie, NADIE va a ir a Birán a ver “la casita de Fidel”… si exceptuamos tal vez a aquellos historiadores que, como se hace modernamente con los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial, visitan las cámaras de gas para tratar de entender el horror humano.

  Viviana escrito @ Febrero 19th, 2009 at 22:05

Sera definitivamente un monumento al olvido, a los anos mas negros y mas tristes de la historia de Cuba.

  Rey escrito @ Febrero 21st, 2009 at 17:49

De nuevo, otra obra de arte, contundentes palabras, que despiertan a un amanecer de realidades absurdas, esas son las obras de los dictadores cubanos,”castros”.
Tu lo dijistes todo, bochorno deberian tener esos tiranos de la patria

  ALEXIS escrito @ Febrero 22nd, 2009 at 05:43

gracias miriam, es triste y da mucha ira ver en qeu se ha convertido el “comandante en jefe”. ¿Porque acabo asi?
PORQUE LA BELLA ISLA DE CUBA NO HA VIVIDO “LIBRE” NI UN SEGUNDO EN TODA SU EXISTENCIA.
¿QUE ESPECIE DE MALDICION TIENEN LOS CUBANOS?
MEXICO, MI PAIS, SUEÑA HERMANA CUBA, ALGUN DIA LIBRE…. MIENTRAS TANTO MANDAREMOS TODO NUESTRO APOYO Y ORACIONES.

  ALEXIS escrito @ Febrero 22nd, 2009 at 05:44

EXCELENTE ESTILO DE DESCRIPCION Y DEMANDA…. MUCHAS GRACIAS EVA, DESDE MEXICO, MI PAIS, TODAS MIS ORACIONES…..

  Ana Laura Argüello escrito @ Febrero 23rd, 2009 at 00:46

La casa natal de José Martí es pequeña y humilde pero cuando uno entra en ella se “siente la grandeza del prócer, del apóstol José Martí, algo que estoy segura NUNCA se sentirá en Birán; esa es la gran diferencia.El Birán un monumento a la insolencia y la casa natal de Martí un monumento al apóstol ese gran cubano que luchó por hacer de Cuba una patria libre y soberana. Definitivamente la diferencia es más que obvia.
La historia No se inventa, la historia es

  Ana Laura Argüello escrito @ Febrero 23rd, 2009 at 00:46

La casa natal de José Martí es pequeña y humilde pero cuando uno entra en ella se “siente la grandeza del prócer, del apóstol José Martí, algo que estoy segura NUNCA se sentirá en Birán; esa es la gran diferencia.El Birán un monumento a la insolencia y la casa natal de Martí un monumento al apóstol ese gran cubano que luchó por hacer de Cuba una patria libre y soberana. Definitivamente la diferencia es más que obvia.
La historia No se inventa, la historia es

  Fidel Guzman escrito @ Febrero 23rd, 2009 at 23:29

La paternidad de Angel Castro no esta muy bien establecida tampoco.

  maria jauma escrito @ Febrero 24th, 2009 at 03:15

eres muy valiente! sigue asi,
somos muhcos los que te leemos fuera de Cuba, animo
Cuba te necesita!!

  Cubita escrito @ Febrero 24th, 2009 at 13:12

Hola, por supuesto se que van a repudiar este comentario, pero de todas formas lo escribo. Al leer el articulo lo único que he pensado es que nunca han estado en el lugar del que se habla, es verdad que a veces la prensa cubana da una visión demasiado política de las cosas, pero Birán no es solo el lugar donde nació Fidel, sino que es como transportarse a la historia y ver como era el camino real en los tiempos de mi bisabuelo, es una lastima que no sea un sitio popular entre los cubanos y los turistas que visitan la isla, pues es un lugar impresionante, si tuviese un río cerca y un restaurante campestre seria de mucho mas atractivo turístico, particularmente, me encanto!!!

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